jueves, 25 de septiembre de 2025

CLUB DE LECTURA 2025-2026

 

Como cada año por estas fechas arranca una nueva edición del Club de lectura de adultos en El Rompido. Un club, que inició su andadura allá por el año 2007, con un grupo de personas a las que les movía la misma pasión, la lectura. Algunas de aquellas personas aún siguen formando parte de él y son otras muchas las que cada nueva edición se unen a esta gran "familia lectora".

Desde aquí, te invitamos a participar en una nueva edición de este club de lectura en el que, además de compartir lecturas e impresiones, conocerás nuevos amigos y saldrás de la rutina.

El club de lectura se reúne todos los miércoles, a las 18h, en la Cafetería CACHÉ (Av. Playas de Cartaya, 6-7  - 21459 El Rompido-Cartaya (Huelva)

Si estás interesado, no te lo pienses e inscríbete. Para más información puedes pasarte por la Biblioteca de Cartaya donde te atenderemos encantados:

Biblioteca Púb. Mpal. de Cartaya

C/ Nueva,16    C.P. 21450  Cartaya (Huelva)        biblioteca@cartaya.es    Tfno: 959 391 343


Nuestras próximas lecturas serán:

1.-CREMATORIO, de Rafael Chirbes --------leído------------- del 1 al 15 de octubre de 2025

2.- EL VELO ALZADO, de George Elliot -----leído----------- del 1 al 15 de noviembre de 2025

3.- LAS MUJERES IMPOSIBLES, de Cayetano Santana ----leído---del 15 al 30 noviembre 2025

4.- DE RATONES Y HOMBRES, de John Steinbeck -leído- del 1 al 15 de diciembre de 2025

5.- LO QUE ME QUEDA POR VIVIR, Elvira Lindo -leído-- del 15 al 31 de diciembre de 2025

6.- LA ESCRITURA O LA VIDA, de Jorge Semprún ----------- del 1 al 15 de enero de 2026

7.- ALMAS MUERTAS, de Nikolái Gógol ------------------------ del 15 al 31 de enero de 2026

8.- EL AMANTE LESBIANO, de José Luis Sampedro --------- del 1 al 15 de febrero de 2026

9.- EL AMOR DE ERIKA EWALD, de Stefan Zweig --leído-- del 15 al 28 de febrero de 2026

11.- ARRUGAS, de Paco Roca --------------------------------------- del 1 al 15 de marzo de 2026

12.- ROJO Y NEGRO, de Stendhal --------------------------------- del 15 al 31 de marzo de 2026

13.- PEQUEÑAS INFAMIAS, de Carmen Posadas -------------- del 1 al 15 de abril de 2026

14.- LA LEY DEL MENOR, de Ian McEwan --------------------- del 15 al 30 de abril de 2026

15.- LA CAVERNA, de José Saramago ----------------------------- del 1 al 15 de mayo de 2026

16.- LA CASA GRIS, de Josefina Aldecoa ------------------------- del 15 al 31 de mayor de 2026

17.- MIENTRAS VIVIMOS, de Maruja Torres ---------------------- del 1 al 15 de junio de 2026

18.- ESPERANDO A GODOT, de Samuel Beckett ---------------- del 15 al 30 de junio de 2026

19.- LA EDUCACIÓN SENTIMENTAL, de Gustave Flaubert ------ del 1 al 15 de julio de 2026

20.-SEÑORA DE ROJO SOBRE FONDO GRIS, Miguel Delibes ----- del 15 al 31 de julio de 2026

21.- ROMANCERO GITANO, de Federico García Lorca ----------- del 1 al 15 de agosto de 2025

22.- HOY, JÚPITER, de Luis Landero ----------------------------- del 15 al 31 de agosto de 2026

23.- LA LÁMPARA DE ALADINO, Luis Sepúlveda --------- del 1 al 15 de septiembre de 2026

24.- LA SAL DE LA VIDA, de Anna Gavalda ---------------- del 15 al 30 de septiembre de 2026


OTRAS LECTURAS AL MARGEN DE LOS LIBROS OFICIALES

-HAMNET / Maggie O´Farrell

-EL CORDERO CARNÍVORO / Agustín Gómez Arcos

-PEDRO PÁRAMO / Juan Rulfo

-LA PENÍNSULA DE LAS CASAS VACÍAS / David Uclés

-LIBRE: EL DESAFÍO DE CRECER EN EL FIN DE LA HISTORIA / Lea Ypi

-ANA NO / Agustín Gómez Arcos

-LA MALA COSTUMBRE / Alana Portero


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LA MALA COSTUMBRE / ALANA PORTERO
Seix Barral

“Recuerdo cuando vivir era un peligro pero nos sentíamos vivas

Recuerdo cuando hormonarse era un suicidio…”Roberta Marrero

Con un estilo narrativo en primera persona, la voz desgarrada de la protagonista combina un lenguaje crudo y de calle con una sensibilidad poética y referencias a la mitología griega.

Comienza mostrando la situación, la de la clase trabajadora, en un momento de la historia de España, años 80 y 90 y en un barrio concreto, el de San Blas en Madrid. En los primeros capítulos presenta el entorno y los principales personajes.

Las líneas iniciales son desoladoras: “vi caer como ángeles terminales a una generación entera de muchachos…Los vi brotar y hacerse cada vez más lentos hasta alcanzar la quietud final…”La niña de seis años no podrá olvidar la caída precipitada de uno de sus vecinos con una jeringuilla clavada en el pie. Era su vecino Efrén. “Algo que parecía caído del cielo y dejado como exvoto en mi umbral”

Los edificios del barrio eran parte de un proyecto de construcción franquista de los años cincuenta para acoger la inmigración de Extremadura y Andalucía. En sus inicios no había escuelas ni agua corriente. La heroína permitida se encargaba de tranquilizar a trabajadores reivindicativos de sus derechos sociales.

En la historia el principal tema es el autodescubrimiento de la protagonista; un viaje personal, un camino que debe seguir con mucha inseguridad y con falta de referentes. La narradora es una chica trans que vive atrapada en un cuerpo que no siente como suyo. Es un aprendizaje del amor y la sexualidad, es un camino tortuoso en el que se tiene que proteger por ser diferente y tratar de encontrar modelos para seguir y con gran sentimiento de culpa por ser diferente. Pero hay un retrato y una reivindicación colectiva de temas laborales; la lacra social de la heroína; la violencia de género sin ninguna estructura legal con cierta solidaridad de los vecinos; la gran sororidad de las mujeres trans, amistad y compromiso; violencia en el futbol y poca comprensión hacia personas con diferentes opciones sexuales evidenciando sordidez, burla y crueldad.

Los dos hermanos acompañaron a su padre a un piquete de huelga y la palabra esquirol se le quedó fija en la mente. Era alguien que abandonaba a los suyos por medrar. Le extrañó a la niña que no se empleara en el ámbito doméstico o que traicionar a las mujeres como lo hacía Barba Azul el maltratador y acosador de su familia no tuviera la misma o mayor importancia. El caso es que los hombres del edificio no creían pertinente intervenir contra el tirano del bajo izquierdo. “Cada uno en su casa”

“Que Margarita era travesti me los explicó mi padre con palabras amables pero bruscas. Mi padre sin ningún rodeo siempre decía la verdad. Respecto a su condición de trans no era algo que se hablase demasiado. “La verdad es que ella hace su vida y no nos molesta”. Como si ser una mujer trans molestase por defecto. Me daba cuenta de lo pequeño que era su mundo. Las paredes de mi piel, mi cuerpo entero ya me parecían un límite asfixiante, una escafandra que me mantenía aislada en el fondo de un mal muerto. Pensar en terminar siendo como ella me aterraba. Tenía como la Peluca cicatrices de las palizas de los policías de Franco y de las cirugías estéticas realizadas por médicos clandestinos. No podía dejar de mirarla era mi atracción del abismo; y el abismo iba en bata y con los pies pintados. Se ganaba la vida como limpiadora, antes había sido puta”. Su madre murió y cuando llegaron los empleados del ayuntamiento a recoger el cadáver sufrió una flagrante humillación. A partir de ese momento le pareció a la niña que era un don el parecerse a ella. Se había convertido en un ángel luminoso.

Su adolescencia fue marcada por su amistad con Jay en el gimnasio. Se enamoró. “En su primer beso vi a Daniel destrozado por sus compañeros y a Alicia, abrazada a una compañera, rechazada y expulsada por su familia”. No imaginaba a ningún adolescente varón que conocía manteniendo con ella ese tipo de trato. Con Jay descubrió Chueca y Malasaña barrio que con terror se decía de “maricones y borrachos”. Y en un momento de sinceridad le dijo: “yo no soy ni carne ni pescado “ fue un ataque de sinceridad. Pero el enamoramiento duró poco porque fueron delatados por un monitor.

Después de la delación, “de nuevo se hicieron en mí presentes los aprendizajes sobre la culpa y la desviación” El miedo, la claustrofobia y la soledad manejaban su vida bajo el sol.

Se hizo una grieta en su salud mental y la angustia se convirtió en más autodesprecio. Su tabla de salvación fue su encuentro con Eugenia “la Moraíta y sus dos amigas. Eran las tres moiras. “Adoraba verlas tejer su hilo del destino. “La mujer que llevas dentro, la de verdad sigue atrapada y se va a asfixiar, lo otro no vale”. Había sabido distinguir el cadáver que caminaba por el día. “has intentado mantenerte macho. Pocas lo intentan” . Fueron sus sabias y tiernas maestras. Habían enderezado su vida, junto con Margarita eran sus referentes.

Trató de llevar a la práctica las recomendaciones de Eugenia. Se presentó del todo como una mujer en público. Cada taconazo contra el suelo era una canción victoriosa. “Me presenté vestida y maquillada sin ambigüedades…fue un momento de poder en el que no hubo inercia ni mi miedo…”

Y de repente una tropa de desalmados encapuchados la asaltaron y destrozaron. “Va a echar el hígado el maricón..”…¿Dónde vas puta? Todavía tenemos que ver si te matamos”

“Me lo quitaron todo y no quedó brasa que avivar” Y pasaron trece años.

En marzo de 2012 tuvo que volver a San Blas por necesidades económicas. “Era terminar de encerrarme”

Volvió a ver a Margarita y “no podía afrontar la punzada del remordimiento por haber abandonado a mi aquelarre, a mi otra madre, a mi amiga…”Era mi pitia, me mostraba predicciones funestas que no quería ver” Pero Margarita no tardó en irse.

Tenía un compromiso con sus referentes, madre, hermanas. Entró en su habitación y se desnudó “como lo haría una mujer antes de adentrarse en una pira. Todas las mujeres del mundo me contemplaban…”Me puse un vestido color teja con los hombros al descubierto, me maquillé con las mismas pinturas que había utilizado para despedir a Margarita, me calcé tacones que no podían ser más rojos y salí a la calle en la que había crecido con la cabeza alta, casi bailando…” “Era Hécuba triunfante, Casandra, Carmilla. Afuera en el cobertizo todas las mujeres…”

Era una segura inmolación. Lo sabía.

Alana Portero 1978. Poeta, dramaturga, escribe sobre cultura, feminismo y activista en LGTB.


Club de lectura de El Rompido. 14 marzo 2026
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EL AMOR DE ERIKA EWALD / STEFAN ZWEIG  
Acantilado

Es una novela corta, maravillosa, bucólica publicada en 1904. La juventud de la protagonista coincidía con la de su autor. Stefan Zweig empezó por retratar figuras femeninas con profunda agudeza psicológica para posteriormente convertirse en el filósofo de las pasiones humanas.

Narra la historia de una joven pianista muy sensible tímida e introspectiva. Conoce a un virtuoso violinista y rompe la monotonía de su vida anodina y asfixiante en la relación con un padre viudo y malhumorado y una hermana gris. Un delirio desbordante surge al unirse las dos interpretaciones en un concierto inesperado. Se podría tratar de un arreglo para violín y piano de Gustav Mahler muy amigo de Stepen Zweig. Y sucumbe ante el hechizo de la música que anula la capacidad de reflexión. “Y el amor era un sentimiento transformador”.

Erika es un personaje complejo dotada de un mundo emocional turbulento. “durante mucho tiempo he tenido miedo de mi pasión…Ansío estar con usted”. Del deseo pasa al terror. Y al frenesí delirante. El amor es el océano turbulento por donde navega sin brújula y sin timón. Y va desgranando sus confusos sentimientos en diferentes escenarios: apartamento elegante y bucólico del violinista, bellos bosques cercanos a Viena: “el aroma benéfico de la tierra cálida y generosa llegaba hasta ellos como un animoso saludo”. Al pasar por una antigua avenida bordeada de acacias, él le contó que ése había sido el camino favorito de Beethoven. “Y pensaron en su música que había hecho su vida más rica y profunda. Todo les parecía más trascendente”. Y las visitas a tabernas y reservados de clubes nocturnos. Narraciones palpitantes que terminan en un climax demoledor: sobrevive el auténtico sentimiento de amor “no tengo en el mundo a nadie más que a ti…”

Prosa lírica y de profundo mensaje describe el mundo interior de Erika como metáfora del mundo exterior. “Sus pensamientos eran cada vez más confusos…no podía pensar en otra cosa que no fueran las nubes…Y la última se marchaba por encima de la montaña…notó como todo su corazón pendía de ella…pero se iba” Era una forma de expresar la frustración de un amor. Y fueron sentimientos confusos, la duda, el terror a lo desconocido; “horas vacías, insustanciales que esconden en sí el destino. Surgen indiferentes como oscuras nubes que aparecen para perderse de nuevo, pero se mantienen ahí tenaces y obstinadas”. Son las cenizas de un enfermizo romanticismo. El mundo que le rodeaba era una prisión grande. Sin luz. En vano esperaba el mensaje de su rechazado amante. La soledad y el dolor fueron catárticos y la música en la que resonaba el eco de recuerdos perdidos el consuelo de su existencia.


Stefan Zweig (Viena 1881- Petrópolis Brasil 1942.Escritor muy popular tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, su pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientosy elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante capaz de seducirnos desde las primeras líneas. “Momentos estelares de la humanidad” “ El legado de Europa” “El mundo de ayer” “Veinticuatro horas en la vida de una mujer”


Club de lectura de El Rompido. 10 Marzo 2026

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ANA NO / AGUSTÍN GÓMEZ ARCOS

Ana Paucha comienza la historia siendo Ana no para finalizar siendo Ana sí . Es la historia de una madre que emprende un viaje a pie por España de sur a norte para reencontrarse con su hijo prisionero por vida en la cárcel por comunista. Viaje a través de un país devastado por la posguerra.

“Ana Paucha debes emprender ese viaje con dignidad, sin temor, con la esperanza de que yo no seré tan mezquina contigo como la vida” Así le anima la Muerte.

Además de un viaje iniciático que conduce a Ana a la muerte, vivimos con ella una evolución conforme los encuentros que tiene en el camino con diferentes personajes; desde una vieja perra con cataratas, un ciego trovador anarquista hasta la troupe de un decadente circo de pueblo. En cada encuentro hay diferentes “Anas”: Ana sola, Ana viuda, Ana madre, Ana enamorada… El libro se inicia con la descripción de la realidad de muchas familias españolas tras la guerra civil. Familias de vencidos exterminadas o supervivientes a duras penas. En Ana no queda nada: “su vientre concibió tres hijos varones, una cárcel y dos tumbas, vientre ajeno a la vida. Engendrar vida sí. Eso sí. Tres por nueve meses de nanas. Pero paría muerte. Treinta años de luto. Treinta años ya de Ana “negra” Y un olvido voluntario:”Dios te olvido no me sirves para nada”

Sin duda el personaje más importante en su largo caminar es Trinidad, ciego anarquista y trovador que le enseña a leer. “tu verdad es muy simple, tienes que empezar a ser”, “y rasguea la guitarra con un golpeo seco”. Con el bastón de invidente en la tierra seca o en las cenizas va formando letras y palabras para que Ana se las aprenda, abre el libro que le acompaña y recita “al olmo viejo, hundido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido…”y Ana va escribiendo y comprendiendo, es la metáfora de su vida. La novela adquiere luminosidad , y Ana a los setenta y cinco años empieza a brillar. A encontrar su identidad.

A Trinidad lo conoce tras ser seleccionada para formar parte el programa: “ponga un pobre en su mesa”. Actividad de la España católica y casposa, de la que también se mofó Berlanga en su película “Plácido”1961. Ana la más vieja pobre y desastrada logra comer caliente en la casa del gobernador militar de la ciudad.

Para Trinidad Ana se convierte en sus ojos. Con él descubre el Valle de los Caídos. “Ana Paucha descríbeme la cruz y el templo” “Cruz-espada, clavada en la tierra tras la victoria. Cruz de fuerza”.”Este monumento con su aberrante grandiosidad fue construido por los vencedores para mostrar al país y al mundo entero la insignificancia de los vencidos”.

Siguiendo las vías del tren atraviesan Castilla la Vieja a la que Trinidad define de una manera magistral; “en el sur el saludo espontáneo de los picapedreros, de los jornaleros sigue manteniendo su esencia musical. En Salamanca, en cambio, gruñen: la blasfemia y la palabra, el amor y odio. Aquí el general Millán Astray , secuaz sanguinario de Franco gritó “¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!” y el gran filósofo existencialista Unamuno Respondió: “¡Venceréis pero no convenceréis!”

Y acosados por el hambre Trinidad empieza a rasguear la guitara, Ana espera con el platillo. Canta a otra raza de hombres “iguales” porque son libres. “Es un comunista y un agitador” aúlla una voz y otras la corean. Y en nombre del “Orden” la policía lo encadena. Como antes la misma institución había condenado a la perra a muerte por contravenir la higiene.

Otra vez queda sola Ana. Busca refugio en una Iglesia y de nuevo la seleccionan para acudir a la Plaza de Oriente en Madrid para una gregaria manifestación en apoyo al Régimen. Esta vez va en autobús. La cólera se apodera de ella al tener conciencia de sus actos. Rasga los billetes y huye. Se encuentra con el circo. Cuida animales y se convierte en maestra de ceremonias una “pin up” septuagenaria. Y llega a “su norte” con el circo. Llega con nieve. Y a punto de cumplir su misión, y muerta de frío y casi todo perdido queda un hilo de esperanza: un camarero le ofrece un café, y un cura le regala un abrigo usado. Es el último jalón para llegar a la cárcel y ofrecer a su hijo un pan de aceite con almendras, anís y mucha azúcar. Un pan que le servirá de cicuta para morir. Su hijo ya no está . Como su padre y hermanos yacerá en una fosa común. Y ella también encontrará la muerte en la misma tierra que sepulta al último hijo de sus entrañas. “Vuelve a nevar. Nieve tranquila, fiel, envolviendo en un sudario el cadáver de una mujer llamada Ana Paucha, de setenta y cinco años, esposa, madre y viuda de cuatro hombres Paucha, segados por la guerra civil y sus prisiones de odio.”Ninguna losa perpetúa estos cinco nombres”

Libro muy bello, poético, lírico, metafórico, consigue una sensación de fantasía que muchas veces roza un realismo maravilloso, abundan los diálogos con la muerte su compañera de viaje. Profunda crítica a los vencedores, al franquismo y al posfranquismo y a los rescoldos que lamentablemente quedan y corren el peligro de avivarse. Atrae al lector desde el inicio, novela clásica donde las huellas del Lazarillo de Tormes, el Quijote, la Celestina y Pérez Galdós se hacen evidentes.

Gemma Rodríguez.

Ana no, la tercera novela de Agustín Gómez Arcos. Obtuvo el Prix du Livre. Alcanzó su consagración como escritor francófono. Obra traducida a dieciséis idiomas


Club de Lectura de El Rompido. 26 febrero 2026

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LIBRE: EL DESAFÍO DE CRECER EN EL FIN DE LA HISTORIA / LEA YPI


“Su estilo es una mezcla de autoficción, análisis político y memorias con un tono de agudo sentido del humor y conmovedor. Se trata del colapso de un país y la búsqueda de la libertad”. “Crear un puente con el lector en forma de novela para narrar la historia reciente de Albania” (Revista Mercurio)

“Nunca me pregunté lo que significaba la libertad hasta que abracé a Stalin” La autora niña.

“El día que abracé a Stalin, fue el día que me convertí en adulta, el día que me di cuenta de que era yo quien debía de conferirle sentido a mi propia vida,.. el día que perdí mi inocencia…Me planteé la posibilidad de que libertad y democracia no formaba parte de la realidad en la que vivíamos…”

Nada hay en este relato que no sea realidad, es una realidad tamizada por la mirada de una niña. Vive en una sociedad oprimida. Tenía once años cuando al volver de la escuela se encontró con una multitud que gritaba la palabra “democracia”, no conocía su significado. Asustada se abrazó al gigante de bronce que según le habían enseñado amaba a los niños. Aquel día de diciembre de 1990 comenzó en Albania el proceso que condujo a la desaparición del régimen comunista. El año anterior el muro de Berlín había caído.

La pequeña Lea había amado de la misma manera al tío Enver (Hoxha) Fruto de una educación estricta del partido. “El tío Enver ha fallecido pero su obra sigue viva (1985)” Y el periodista en el entierro utilizó el realismo mágico para el llanto: “Hasta la naturaleza llora la pérdida de uno de los mayores revolucionarios” Más tarde mi profesora Nora nos decía con desaprobación: “Hay demasiados hijos de intelectuales en esta clase” “un intelectual, me aclaró mi padre es alguien que tiene educación universitaria” Y en una clase sobre religión nos dijo la profesora Nora: “A los capitalistas que no creían en Dios, les interesaba mantener las religiones porque así era más fácil explotar a los trabajadores…”

“En el colegio nos enseñaban a pensar en el desarrollo y decadencia en términos evolutivos, la naturaleza a través de la mirada de Darwin y la historia a través de la de Marx…””Muerte al fascismo, libertad al pueblo”

Y Lea creció en la creencia que Albania era uno de los pocos países libres. Cuando en 1990 gritaban “libertad”, no lo entendía y Nini su abuela le decía “Nunca perdimos nuestra libertad interior de hacer lo que está bien”. Y es que alrededor del mundo de su familia se expandía una tela de araña tupida, un mundo de mentiras. La abuela hablaba en francés y lo entendió al saber que se había criado en los vestigios aristocrático del viejo mundo y vivido en Tesalónica en la decadencia del imperio turco. Sus padres utilizaban un lenguaje codificado. Cuando encarcelaban a alguien decían “ah, se ha ido a la universidad”, Obtener una licenciatura significaba haber cumplido una sentencia. “La abuela decía lo perdimos todo. No perdimos la dignidad porque la dignidad no tiene nada que ver con el dinero” La biografía del individuo era su radiología espiritual sospechosa o no para el partido uno y libre. Le llevó tiempo a Lea descubrir los secretos familiares; su familia era burguesa y enemiga de la clase obrera y dado que era una niña ambiciosa y aplicada trató de preservar su futuro, protegerla del nihilismo, con la esperanza de que algo podía cambiar.

Cuando se desmanteló el régimen mi abuela trajo el primer periódico de la oposición. Su lema “La libertad del individuo debe garantizar la libertad de todos”. Se produjeron cambios. Fueron las primeras elecciones pluralistas que suponen la perdida de empleos, corrupción, incertidumbre y emigración masiva a Italia. Era previsible una crisis pero la gente llevaba sacrificándose toda la vida con la esperanza de una vida mejor. La caída del sistema trajo al País un estado mafioso que agotó las finanzas y los ahorros hasta llegar al enfrentamiento civil en 1997. Su madre huyó con su hermano a Europa.

Escribe en su diario del 25 de marzo de 1997: “no creo que retomen las clases este año. Ni siquiera he decidido qué quiero estudiar. “Pronto se llenará de soldados extranjeros: italianos, griegos, españoles, polacos. Las fuerzas internacionales de paz. Supongo que será bueno para la economía, será bueno para la prostitución”

“ Me sentí sola, perdí la esperanza de futuro que había traído la caída del Régimen en 1991. El socialismo y capitalismo habían fallado, no había alternativa era el abandono y desesperación. Uno es libre mientras conserve su compromiso e libertad, mientras no se considere víctima “ Y Lea Ypi decidió hacer de la duda su profesión. Contra el nihilismo encontró la esperanza y la libertad moral


Lea Ypi (Tirana, Albania 1979) es escritora y académica. Profesora de Teoría Política en la London School of Economics y profesora asociada adjunta de Filosofía en la Universidad Nacional de Australia, especializada en marxismo y teoría crítica. Su último libro, unas memorias filosóficas: ”Libre: el desafío de crecer en el fin de la historia” ganó en 2022 el Premio Ondaatje de la Royal Society of Literature.


Club de lectura del Rompido 27 enero 2026

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LA PENÍNSULA DE LAS CASA VACÍAS / DAVID UCLÉS


“Ahí las tienen ustedes. Son dos Españas contrarias, antagónicas, colocadas frente a frente”

Ramiro de Maeztu

El libro nace de las historias del abuelo del autor. Ambientado en Jándula pueblo inventado de Jaén.

Trata de la descomposición de una familia, de la deshumanización de un pueblo y de la desintegración de un país a través de los horrores de una guerra, abusos, rabia descontrolada de los fascistas desde el realismo mágico.

En una entrevista del “Diario.es” el autor explicó: “Creo que en mi caso sí que es el realismo mágico; describir una familia con sus generaciones en las que ocurre cierta fantasía con elementos naturales y telúricos que la rodean, no con elementos fantásticos inventados. El pueblo no reacciona ante ellos, sino que los asume como realidad”. Es difícil narrar un hecho histórico bajo el prisma de este realismo que nos recuerda el original de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez o a las novelas de Isabel Allende.

Es muy válido cuando la historia se desgrana en bellas metáforas para explicar un sentimiento concreto como es la imagen de “un cristalero que tuvo que cambiar las ventanas de una casa cuatro veces porque la dueña los desgastaba de mirar por la ventana esperando que su hija regresara, o cómo en Jándula cada llanto tenía un color diferente dependiendo de la emoción; rojo para el amor, azul; tristeza, negro; dolor, amarillo; alegría , y como el personaje lloraba lágrimas moradas y el morado se compone de rojo y azul, lloraba por desamor”.

Nadal Suán en “Babelia” ensalza el despliegue de Uclés al “alienar a la perfección estilo, trasfondo histórico o moral”.

Es un documento veraz de la memoria histórica entreverada de mito (la razón y la imagen). Algo de telúrico había en el parto del último hijo de Odisto. “En aquella noche primaveral de 1936 el viento destemplado arrastró mucha tierra y cubrió de polvo las hojas de chopo de las riberas” .Y es que Onisto iba a tener su octavo hijo.


“No sé por qué, pero lo sé. Sé que un día, y no falta mucho tendré que marcharme” Y el autor a golpe de augurio de la agorera Eva no se limita narrar la saga de los Arlodento y Jándula con sus luchas intestinas, sino traspasa sus fronteras y la expande a toda Iberia para historiar la cruenta guerra civil entre sublevados y progresistas. Y así el lector conoce la masacre de la plaza de toros de Badajoz al frente del General Yagüe, La Desbandá de una Málaga de lluvia de rosarios donde los sublevados corren a la búsqueda del brazo de santa Teresa y quedan 5000 inocentes destrozados y desmembrados y por otro lado, la matanza de Paracuellos y alguna atrocidad republicana contra la iglesia. Es la idea de las dos Españas, el conflicto fratricida; la pintura de la pelea a garrotazos de Goya. Y También conoce múltiples citas de escritores, testimonios encuentros con personajes Alberti, Hemingway, Orwel, Picasso, “Guernika” (el mito se imbrica en una realidad horripilante), historiadores que sedimentan “la memoria” de un modo perfecto.

Y el destino de los personajes emociona y conmociona.

Y conforme Cronos o Saturno, el inexorable tiempo avanza devorando a sus hijos, lo telúrico cobra fuerza. “La noche del 25 enero de 1938 el cielo se tiñó de rojo en Iberia…el volcán entró en erupción…la enorme nube de humo dio paso a los primeros ríos nerviosos de sangre ardiente” Mi bisabuelo lo recordaba perfectamente. Los primeros milicianos janduleses tuvieron que abandonar sus hogares. Y con el agrietamiento las prehistóricas cuevas de Altamira sintieron revivir sus pinturas con el zarandeo, y del magma rojo marmoleado toros altivos de sangre y hez agitaron las cabezas ante la idea de volver a tener cuerpo mortal…”

“la hija de Odisto escuchó una lluvia horizontal de acero, la que estaba recibiendo los presos” “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? Proclamaba el cura desde lo alto del campanario de Jándula” Y al mismo tiempo su santidad el papa Pio XII bendecía desde el Vaticano la santa Cruzada. ”La España heroica. La nación elegida por Dios como principal instrumento de evangelización…”

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado, Burgos primero de Abril 1939”

Y en este pueblo había una vidente, la vidente no se movía de su sitio, como si fuera una estatua sin serlo. Total, que al acabar, se la cargaron. La echaron en un hoyo con cal. Las patas de la silla en la que estuvo sentada brota sangre, tanta que nos tiene la calle enfangada”

Tras un largo y arduo recorrido a lo largo de toda la península más como observador que ideólogo partidista regresó Onisto a Jándula , llegó a las huertas abandonadas, se notaba que el campesinado había cambiado la azada por el rifle. Y Ángeles su hija a punto de parir salió entre risas y llantos a recibirlo. Había muchos hijos ausentes por los que no quiso preguntar.

Iba a tener un nieto. Día tan premonitorio como en el que se inició esta historia.

“Nacía Luis, mi abuelo, quien me iba a contar antes de morir, todas las historias de este libro, las vivencias de nuestra familia jiennense y de Jándula, trasunto de Quesada” cuenta David Uclés.

“Ya todo acabó; ya todos somos uno. Nos une la tierra; nos iguala la tiniebla de la tierra, nos liga tanto como nuestro amor, nuestro odio; nos hermana la comunidad de nuestro destino…Pero ¿sigue la vida? ¿otros siguen viviendo? ¿No quedó todo detenido un día para nunca más?”. Francisco Ayala


David Uclés (Úbeda 1990) es escritor, músico, dibujante y traductor. En 2019 recibió el premio Complutense de literatura de narrativa por su novela “El llanto del león”, actualmente acaba de recibir el premio Nadal.



Club de lectura del Rompido, 17 enero 2026

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LO QUE ME QUEDA POR VIVIR / Elvira Lindo
Seix Barral

“Es la crónica de un aprendizaje: cómo se logra a duras penas a sobreponerse a la deslealtad; cómo el desvalimiento y la ternura de un hijo alivian la fragilidad de quien ha de hacerse fuerte para protegerlo”.- La editorial

Esta novela refleja la sabiduría, el conocimiento de la condición humana y la piedad que por ella siente Elvira Lindo, y su habilidad narrativa en sus saltos de pasado-presente en una prosa poética, bella, intuitiva y con fino sentido del humor. “Los recuerdos fluyeron desde ese futuro sereno del final como germen del libro, recuerdos de Madrid de los ochenta, escribiendo en New York ya en el s. XXI” . “Aunque el recuerdo todo lo literaturiza” La autora no solo es una cirujana de almas sino también de una época muy interesante en la historia de España; De una España de cambios acelerados ya en la década de los ochenta. Justo cuando se inicia el declive del Café Lyon en Madrid, Café de culto que inaugurado en 1931 acogía a multitud de tertulias de intelectuales y también el declive de los cafés de artistas de mesa de mármol. Allí acudía Antonia de adolescente “infectada de literaturosis y le gustaba imaginar que era una joven de provincias que había llegado a la gran ciudad a pasar un hambre sublime mientras publicaba versos…Sueños calcados de otros sueños” Y allí acude ahora a los veintiséis años agobiada y angustiada por la duda lacerante.

Allí se desarrolla la primera y fundamental escena del drama. La protagonista tras la ausencia de un año en una provincia se cita con su amiga Marga. Y sufre un largo monólogo sesgado, solapado y abstracto por parte de su amiga que pronto se concreta. ”¿El futuro? No, no puedo hablarte del futuro…Mi vida es mía, y tú tienes tu vida, independientemente de que Alberto te abandone o no…”

Y Antonia percibió la deslealtad de la amiga. Cuando ella llegó a casa, Alberto su marido (al que nunca llamó marido sino padre de su hijo) bajó a la cabina telefónica a preguntar a Marga que le respondió “Lo sabe”

Y su juventud se vio truncada por la maternidad y el fracaso de un matrimonio fugaz contra el que al principio lucha por miedo a quedarse sola. “Qué pocas veces supe perseguir lo que quería. Hay un mecanismo por el cual uno consigue convencerse de que lo que se tiene es lo que se desea y a él me acomodé yo algunos años” Y así va desgranando reflexión tras reflexión cómo el pasado ha influido en el presente; la muerte de su madre y su orfandad a los 17 años demasiado temprana de la pérdida y la soledad.

“Mi madre está joven ahora. Un deseo inconsciente ha trabajado por mí y ha borrado los años de enfermedad y deterioro. En mi memoria vive siempre en esa foto, en ese baile con mi padre. Tiene veinticinco años. La vida no la ha tocado casi”

A veces recuerdo a mi madre, no cantando supuso una experiencia boleros sino entonando una canción, Black Cofee que lamenta la suerte de las mujeres: el hombre nació para salir a buscar el amor/la mujer nació para llorar y preocuparse/para quedarse en casa y cocinar/y hogar sus penas pasadas en café y cigarrillos.

Antonia se movía entre dos mundos; el rural que venía de su madre y el urbano suburbial rojo de 1981. Y tras una visita al pueblo y a sus amigas de la infancia hace un sutil análisis sociológico: “se han plegado mis amigas a las normas con el mismo propósito de fidelidad y sacrificio que adoptaron sus padres”. “Una desidia mental y pérdida temprana de la belleza” y a su tía Celia en un momento de pena y desesperanza le confesó: “Tía no sé en qué situación estoy, él se va y vuelve”

Mitigó su soledad compartiendo un pisito con su hijo Gabriel en una plaza de un suburbio de la periferia de Madrid. En un despacho amarillo escuchaban los discos que ella traía grabados de la radio. Y bailaban y en brazos le susurraba: ”Si a una estrella/pides tú/un deseo con su luz/lo que pidas al soñar/ a ti vendrá”

Era un niño de cuatro años que tenía que cuidar de su madre y mediar ante sus padres intentando contentar a los dos y que su madre no perdiera la sonrisa. Gabriel “se había acostumbrado a manejarse como el pez en el agua en dos vidas ajenas”

Es el viaje interior del “conócete a ti mismo” largo y arduo de una mujer que no supo en un primer momento superarse a sí misma, que se agarró a su hijo como un clavo ardiendo a lo único que supo salvar del naufragio para resistir los embates del exterior.



Elvira Lindo nació en Cádiz en 1962. Empezó a trabajar en la radio y la televisión. Era guionista, locutora comentarista. En estos guiones surgió “Manolito el Gafotas”. Publicó “El otro barrio”. “Algo más inesperado que la muerte”. En 2005 recibió el premio de “Biblioteca breve” y “Premio Nacional” de Literatura Juvenil en 1998.

Club de Lectura. El Rompido, 20 diciembre 2025


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DE RATONES Y HOMBRES / John Steinbeck. 
Mondadori

“Algún día …vamos a reunir dinero y vamos a tener una casita y una hectárea de tierra y una vaca y unos cerdos y…¡Tonterías no tengo ganas de hablar…” le dijo George a Lennie.

Dos trabajadores de rancho, errantes a lo largo de California en “la gran Depresión” sueñan en un futuro mejor. La obra está basada en la propia experiencia de Steinbeck. Obra teatral que se podría escenificar en tres actos. También se podría pensar en obra cinematográfica. La descripción de los personajes en una prosa lineal, escueta mediante el diálogo es un retrato brutalmente realista de la situación del peón, del mundo de los desheredados, marginados que vagaban por la América rural en busca de algún trabajo que les permitiera sobrevivir. Y la soledad. Entrañable es la relación de Lennie y George. Lennie débil mental, fuerza bruta tan primario como tierno frente a George un pícaro hábil, ingenioso y piadoso que intenta proteger a Lennie de sí mismo aunque a veces se escuda en su fuerza para salir de apuros.

La casa de los peones a la que llegaron tras un duro caminar George y Lennie era un largo edificio rectangular. Contra las paredes se alineaban ocho camastros. Un peón dormía en el establo porque era negro. El barrendero entró en el dormitorio. Tenía la escoba en la mano y le seguía un viejo perro ovejero. Entró en el barracón Curley, boxeador e hijo del patrón, peleón, miró con desprecio a Lennie; “odia a los grandullones”. “Lennie, te vas a meter en un lío con ese Curley”.”no quiero líos, no dejes que me pegue”. Y en éstas apareció la mujer de Curley “la mensajera del destino” De uñas pintadas de rojo, cabello de rizos. Busco a mi marido, ¿sois los peones que acaban de llegar? Lennie la miró de arriba abajo. ¡Qué bonita! Y se asustó; salgamos de aquí.

Slim el mulero apareció, el primero del rancho. Hablaba con propiedad de cualquier tema político o amoroso. Tanto que establecieron una interesante conversación. “Es extraño como vais juntos tú y él… Aparecen solos los peones en un rancho, trabajan y se van…es raro que un chiflado como él y un hombre tan listo como tú anden juntos…” “No es chiflado, es imbécil como un burro, no está loco. Yo tampoco soy tan listo”

“No hace falta tener sesos para ser bueno, me parece que es al contrario…Es un buen tipo”

“Yo no tengo familia, dijo George. He visto a los peones que andan solos por el rancho. No se divierten nada. Al poco tiempo se hacen ruines. Y siempre están queriendo pelear”. “Lennie no es malo pero siempre se mete en líos. En Weed vio una chica con el vestido rojo. Es tan imbécil que quiere tocar todo lo que le gusta. Extiende la mano para tocarlo, y la chica suelta un chillido. Le pegué en la cabeza con un palo de alambrada hasta que lo soltó. Y la chica corre a decir a todos que han abusado de ella. Nos escapamos. Sólo quería tocar el vestido del mismo modo que le gusta acariciar a los cachorros, a los ratones y a los conejos”

Y George sintió miedo, un negro presentimiento le invadió ante el cruce de la imagen de Carley el peleón y su preciosa mujer vamp.

¿“Cuánto tiempo va a pasar hasta que consigamos esos dos pedazos de tierra, para vivir como príncipes…y los conejos”? Preguntó Lennie a George. Tenemos que juntar mucho dinero. Pero se acabó lo de cargar sacos de cebada durante once horas cada día…y un lugar donde Lennie esté seguro y no los despidan” Y absorbido en esa ilusión del sueño americano no se había dado cuenta que Candy les escuchaba. También él había caído en la trampa: “Yo no valgo mucho con una mano de menos. Perdí la mano aquí mismo…y me dieron doscientos cincuenta dólares por haber perdido la mano y tengo otros cincuenta ahorrados en el banco. Y tengo que cobrar otros cincuenta al final de mes” Y empezaron a hacer planes a cerca de un futuro feliz, de un paraíso perdido. Todos quedaron en silencio. Se estaba convirtiendo en realidad aquello en lo que nunca habían creído.

Crooks, el peón negro, tenía su camastro en el cuarto de los arneses, un cobertizo. Era el sábado por la noche. Silenciosamente Lennie apareció por la puerta abierta. Entró y le invitó a sentarse contento de su compañía desde su absoluta soledad. Y en voz alta recordó el terreno que tenía su familia de fresas y un campo de alfalfa. “Nosotros, le replicó Lennie, tendremos conejos y un campo plantado de fresas”. “He visto más de cien hombres venir por los caminos…Cientos de ellos. Llegan, trabajan y se van; y cada uno de ellos tienen un terrenito en la cabeza. Y ni uno solo de esos condenados lo ha logrado jamás. Es como el cielo. Nadie llega al cielo ni nadie consigue su tierra”.

Llegó Candy en busca de Lennie y los dos empezaron a hablar de los conejos. Y a pesar de su escepticismo también Crooks cae en la trampa del sueño americano: “Si…si ustedes quisieran alguien que trabajara sin sueldo, sólo por casa y comida, yo podría echarles una mano…”

Pero este sueño quedó interrumpido por la llegada de la mujer de Curley la mensajera del destino; “¿Alguno de vosotros ha visto a Curley?” “Tal vez debería irse a su casa, no queremos líos intervino Crooks…Usted no tiene derecho a entrar en el cuarto de un hombre de color”. “Escucha negro ¿sabes lo que podría hacer yo?” -“Sí, señora,” respondió y su voz no tenía tono. Y ella se deslizo por la puerta y desapareció en el oscuro granero. Porque “los otros” iban a llegar.

Era domingo por la tarde y Lennie estaba en el granero: ¿“Por qué has tenido que morirte”? le decía a un perrito muerto. Y le acariciaba. “no te pegué muy fuerte…ahora quizás George(su conciencia) no me dejará cuidar los conejos… ¡Maldito seas! ” Y la mujer de Curley, mensajera de un destino fatal apareció. Llevaba su vistoso vestido y las chinelas con rojas plumas. Desde su profunda soledad “Me siento muy sola” necesitaba hablar con una buena persona impelida también por un oscuro deseo. “Si George me ve hablando con usted me va a reñir mucho… nos puede meter en un lío…” “¿Qué tengo yo?, ¿Qué mal te hago?” Y entonces sus palabras se derramaron en una pasión comunicativa. También ella había caído en el sueño americano, porque hubiera podido ser artista de cine y teatro. “Conocí a un hombre que estaba en el cine, me dijo que podía ser artista” “Tal vez, susurró Lennie, si tirara este perrito lejos, George no se enteraría y entonces podría cuidar conejos” “¿por qué te gustan tanto los conejos?” “me gusta acariciarlos, me gusta acariciar cosas bonitas, suaves”. Ella tomó la mano de Lennie y se la llevó sobre la cabeza. “Toca aquí y verás qué sedosos son “ “Oh qué bonito” exclamó Lennie y ya no los soltó. Empezó a gritar, con un brusco movimiento Lennie le tapó la boca. Quedó quieta porque le había quebrado el cuello”. “He hecho algo malo” Y la cubrió con paja.

“Lennie no lo hizo por maldad, aseguró George, ha hecho muchas cosas malas pero nunca por maldad”

“Háblame como antes, cuéntame eso de los otros hombres y nosotros” “Los hombres como nosotros no tienen familia. Ganan un poco de dinero y lo gastan. No tienen en el mundo a nadie a quien le importe un bledo lo que les ocurra…” “Pero nosotros no, gritó Lannie con felicidad. Habla de nosotros ahora” George permaneció callado un momento. “Pero nosotros no, repitió. Porque yo te tengo a ti y…yo te tengo a ti. Nos tenemos el uno al otro”.

“vamos a comprar un trozo de tierra, tendremos una vaca y tal vez podamos tener un cerdo y gallinas…un poco de alfalfa” “Para los conejos” replicó Lennie…”creí que te habías enfadado conmigo…”

“George elevó la pistola, la afirmó y puso la boca del cañón en la nuca de Lennie.”

Lo mató por amor para librarlo de la violencia de la jauría humana y todos los sueños se truncaron.

Sueños que nacieron de la desesperanza y esperanza de un mundo mejor.



    Esta novela está precedida por un magnífico prólogo escrito por Manuel Pereira. Habla de “Los años sombríos 1930-1940. El crack de 1929 y lo que supuso mundialmente tanto en economía, en los movimientos sociales y en las artes. Muy interesante como introducción al drama de este delicioso poema trágico.

John Ernst Steinbeck 1902 California 1968 Nueva York. Premio Nobel de literatura. “La uvas de la Ira” “A un dios desconocido” De ratones y hombres” “La perla”. Su escritura es realista e imaginativa. Gran conocedor de la condición humana siente piedad por ella.



Club de lectura del Rompido. 10 diciembre 2025

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PEDRO PÁRAMO / Juan Rulfo

    “¡Hijo mío! ¿Cómo has bajado en vida a esta oscuridad tenebrosa? Difícil es que los vivientes puedan contemplar estos lugares, separados como están por grandes ríos, por impetuosas corrientes y, principalmente, por el océano…” Odisea XI

Son las palabras de Euriclea a su Hijo Ulises en su bajada al Hades.

Y es que el paraje y la visión de la sociedad que nos presenta Juan Rulfo semeja a la del Hades, a los infiernos donde deambulan almas inanes del mito griego. Entre ambos mundos hay una diferencia; en el primero los murmullos y gemidos que se escuchan por sus calles, alcobas, altares abandonados son los de las almas de un purgatorio de culpa, las del Hades son almas que arrastran la nostalgia y melancolía del más acá. Del goce de lo vivido.

Porque Comala donde se desarrolla la acción es una porción de tierra entre la vida y la muerte. Un paisaje pétreo, estéril, cruel. Pueblo donde los muertos están más vivos que los vivos. Queda palpable la fuerza del hombre frente a la vulnerabilidad y desamparo de la mujer, el caciquismo, la fascinación del poder y la religiosidad amenazante y populista. Es una metáfora de México. Y al fondo emerge la guerra de los cristeros entre el Gobierno y milicias de religiosos católicos que se resistían a la aplicación de la llamada “Ley Calles” que proponía limitar y controlar el culto católico. Y la revolución mexicana.

La prosa poética y coral en la que alterna la primera y tercera persona se desarrolla en un tiempo lineal con continuos saltos al pasado. Así se difumina la línea entre la realidad y el mito o la fábula. El estilo es el precursor del realismo mágico que llegará a su máximo apogeo con “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez.

“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…no vayas a pedirle nada, exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio…El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro” Así comienza “Pedro Páramo” Es un mandato urgente de la difunta a su hijo en el lecho de muerte.

Y Comala era un lugar triste distinto a la descripción de su madre: “Se ve Comala, blanqueando la tierra, iluminándola durante la noche” Pero aquí ya no vive nadie desde que la maldijo Pedro Páramo y la condenó a la sequía y esterilidad enfurecido por la muerte de Susana, su único y supremo amor, como también Deméter la maldijo airada cuando Hades raptó a su hija Perséfone.

“Y ¿quién es Pedro Páramo? Un rencor vivo, le respondió el arriero…También yo soy su hijo, nuestras madres nos malparieron en un petate” Y cuando llegó el hijo a reclamar, Pedro Páramo había muerto hacía tiempo.

La narración es fragmentada, mezclada con diálogos de su difunta madre. Preciado se encuentra con diversas personas a quienes en determinado momento percibe como muertas: ¿Dónde vive Eduviges? (la inseparable amiga de su madre) “Allá”

Y a Juan preciado le pareció que “su voz estaba hecha de hebras humanas, que su boca tenía dientes y una lengua que se trababa al hablar y que sus ojos eran como todos los ojos de la gente que vive sobre la tierra”.

“Ya me avisó Doloritas que usted vendría” “Mi madre murió” Entonces esa fue la causa de que su voz se oyera tan débil…”

El lector percibe cómo se difumina la frontera entre la tierra que sepulta y el aire que da vida: Juan Preciado se queja: “el calor me hizo despertar al filo de la media noche. Y el sudor. El cuerpo de aquella mujer hecho de tierra, envuelto en costras de tierra se desbarataba como si estuviera derritiéndose en un charco de lodo”. Al final añade “me mataron los murmullos,…y alcancé a distinguir unas palabras vacías de sentido: ruega a Dios por nosotros”

Y Juan Preciado no logró cumplir la promesa que hizo a su madre; Pedro Páramo había muerto.

La narración de Juan Preciado se detiene y se inicia el monólogo interior del patriarca Pedro Páramo en una sociedad machista. Cacique en Comala, padre de hijos que no reconoce, revolucionario que traiciona la revolución, tirano que asesina a sus adversarios y violador.

“Me acuso padre que ayer dormí con Pedro Páramo” “Me acuso que tuve un hijo de Pedro Páramo”, “Que le presté mi hija a Pedro Páramo” Pero él nunca se acusó de nada.

Sin embargo el amor hacia Susana era lo único limpio de aquella existencia: “Esperé treinta años a que regresaras, Susana. Esperé a tenerlo todo. No solamente algo, sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo, sólo el tuyo, el deseo de ti.

Su padre se negaba a esta relación y por eso no tuvo ningún escrúpulo en hacerlo desaparecer.

Pero el amor hacia Susana era lo único limpio en aquella existencia. Pesaba más en su conciencia que sus crímenes, instrumento para conseguir el poder, el único símbolo de redención que le quedaba, la única forma tangible y hermosa por la que hizo tantas atrocidades. Ella significaba su perdón y al perderla se sintió él más desafortunado de los humanos.

Pedro Páramo murió dos veces como Odiseo. La primera al ser apuñalado por Abundio, uno de sus tantos bastardos, pero vuelve en sí para acudir al cortejo de su mujer. Su alma se lo pedía: “Susana yo te pedí que regresaras”

Y la segunda:“Esta es mi muerte” Se apoyó en los brazos de Damiana Cisneros e hizo un intento de caminar, después de unos cuantos pasos cayó, suplicando por dentro. Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras

“Oh desdichados que viviendo aún, bajasteis a las moradas del Hades, y habéis muerto dos veces cuando los hombres mueren una sola” Odisea canto XII palabras de Circe.



El mexicano Juan Rulfo (1918 1986), autor de Pedro Páramo, figura entre los grandes renovadores de la narrativa hispanoamericana del siglo XX, su literatura es el prólogo del realismo mágico.

Club de lectura del Rompido, 30 noviembre 2025


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EL CORDERO CARNÍVORO / AGUSTÍN GÓMEZ ARCOS 


“Con los ojos cerrados. Ninguna imagen debe de interponerse entre quien espero y yo. Ninguna imagen ajena a mi esperanza o a mis recuerdos”.

Ignacio, el narrador, llega a España a su casa paterna a la espera dolorosa y venerada de la llegada de su hermano tras un largo tiempo de separación. Ignacio es un cadáver anímico que se tambalea entre la nostalgia y el recuerdo. Sentado en el viejo sillón cuna de mimbre trenzado de su madre va desgranando en un prolongado monólogo interior la ausencia del hermano, los recuerdos familiares del pasado y su infancia en una prosa metafórica, poética, descarnada, perturbadora, sencilla y emotiva. Una profunda reflexión sobre las relaciones humanas, la homosexualidad, el incesto, el amor, la muerte, la esperanza y desesperanza.

Se van desvelando los traumas causados por la guerra en una familia perdedora burguesa. Se respira un clima claustrofóbico, en el interior de una casa que vivió tiempos mejores. “Afuera ha habido una guerra. Eso es todo cuando debemos saber, a partir de hoy quiero que esta puerta permanezca siempre cerrada” dictaminó Matilde la madre. Ecos bien recogidos por “la casa de Bernarda Alba. Es el oscurantismo de la derrota. “Ella mamá, cuenta Ignacio, veía cómo el silencio se iba apoderando de nosotros como una marea que nos ahogara…y sonreía” Sus ansias de libertad se pudren en su interior y desprenden un olor ponzoñoso que se extiende por toda la casa. De afectos contradictorios; ama a Antonio, odia a Ignacio. Carlos el padre, abogado, es un muerto viviente, republicano que logró salvar la vida. Sumido en la melancolía vive encerrado en el despacho esperando las visitas de los desafortunados en busca de consejo jurídico. Clara la criada de múltiples epítetos, nexo y eslabón de todos; amiga, cómplice clarividente, anticlerical, anárquica, vive con el dolor y la rabia de haber perdido a Juan su marido en la contienda. Gracias a su pragmatismo y sabiduría salva a la familia del caos.

La intensa historia de amor incestuosa entre los dos hermanos responde a un acto de rebeldía contra una sociedad hipócrita y el clima de asfixia intelectual y espiritual que impone.

“Si tardé tanto en abrir los ojos fue por templanza para no confundir el mundo del que venía con el que iba a instalarme de por vida”. “¡Dieciséis días, tardó el monstruo dieciséis días en abrir los ojos!, y se puso a mirar fijamente a su hermano con una mirada intensa como si quisiera hipnotizarlo, yo no quería tenerlo”, explicaba la madre Matilde. Y el rencor nació el mismo día en que mi feto le hinchó el vientre” pensaba el hijo.

“¡Clara! Gritó Matilde, quite esas sábanas y ponga otras limpias, aquí huele a azufre”.

“Cuando se va descubriendo un cuerpo poco a poco, tu cuerpo, ¿es cuando se siente el olor a azufre?, Ella, mamá estaba al corriente de todo lo que había entre mi hermano Antonio y yo, y le portaba un bledo, pero no podía soportar el universo de amor con el que mi hermano me protegía”.

Un día en que la casa había quedado vacía. Apresado por el absoluto silencio, ni el mirlo cantaba, sonó el timbre de la puerta y la abrió. “Era la primera vez que por obra de mi voluntad, vi con mis propios ojos el mundo exterior, fue en la pantalla de la miseria, disfrazada de hombre que venía a visitar a papá- ¿Don Carlos? (o sea papá) La voz insinuaba que la pobreza y miseria exteriores del personaje se hacían más profundas en su alma, ruina de posguerra, casa bombardeada…también el mirlo soltó un grito de espanto”.

Por la noche las caricias de su hermano Antonio logran a duras penas borrar de su mente aquel encuentro inesperado con Carlos. “Sé que Carlos sabe”.

Entra un nuevo personaje en la casa, un profesor particular llamado don Pepe para preparar el ingreso de Ignacio en el bachillerato. Usaba una vara de palmera diabólicamente tallada a navaja. “Y ella mamá lo eligió como prolongación de su mano justiciera a falta de amor podía establecer profundas relaciones de odio. Pero resultó ser un excelente profesor. Consideraba “la situación actual del país tan estancada e inmóvil como una charca rodeada de juncos” Y mi hermano tras arrearle un fuerte puñetazo en la cara después de observar los moretones en mis nalgas le espetó: “mire a este muchacho mi hermanito, tiene casi seis años menos que yo. Seguro que con usted no aprenderá a apreciar la libertad. Sin embargo yo lo quiero libre. Por eso lo amo profundamente; porque lo quiero libre…”

Y el protagonista sigue devanando una sucesión de escenas tangibles y plásticas de su vida. Hijo no deseado, encerrado en su casa sin más contacto social que el de una madre lunática, un padre ausente, un tutor desquiciado, y tras el bautizo y la primera comunión un religioso pervertido. Y Clara le dijo, ¿te preguntó si creías en Dios? “Ciegamente, le respondí “. “Qué listo eres, cariño, qué listo. Y como regalo de bautizo le propuso un paseo al exterior: “Lázaro sal por fin del reino de las tinieblas” y ”me acostumbré a la ciudad y a sus banderas…”

Y en esta cruel guerra sin balas se precipita la decadencia y ruina de los perdedores. Antonio ya ingeniero se va a Venezuela. “Te querré siempre” me dijo.

“La casa se muere, me estoy haciendo mayor, puede que sea esa la muerte que acecha”. Carlos tiene cáncer y Matilde emprende una peregrinación de país en país con su dios Carlos tan agonizante de muerte crónica como la situación financiera de la familia. Clara abrió el despacho y encontró una hoja y un subrayado a lápiz: “Caminante, no hay camino/ se hace camino al andar”. Tuvo que sufrir mucho mi padre cuando le detuvieron para siempre en estas cuatro siniestras paredes. Se quemaron muchos papeles. “Todo muere a la vez. La enfermedad y sus causas. Así está bien.

Llegó una carta de Antonio; se casaba con Evelyn, venezolana y era rubia. Ella mamá le escribió una carta enumerando las delicias del matrimonio.” Pero se te ha olvidado demasiado pronto que ya estabas casado. En mi desvarío te veía como la reencarnación de Carlos, pero nunca se hubiera comportado así. Carlos era un hombre”

“Ella, mamá había muerto en su sillón cuna de mimbre trenzado. Clara estaba doblada sollozando.

“Con los ojos abiertos, abiertos a la angustia y a la necesidad de ver la auténtica verdad de estos años de alejamiento. La verdad y no tu verdad o mi verdad. Ese punto de anarquía que nos fue inoculado en tu sangre y en mi sangre por alguien que nos quería feroces y nunca dispuestos a transigir en lo más mínimo. Ya no la incrimino…¿crees que ya nos quería tal y como somos ahora? …En el fondo sé que mi amor por ti ya no se mide en amor. Y, en este nuevo sentimiento que me empuja hacia la guerra, sigue vivo el germen de mamá…Abre la puerta, la locura de estos días de espera, desde las cinco de la tarde del viernes pasado en que llegué a casa hasta hoy, miércoles 21 marzo aniversario de otra primavera inolvidable estaba hecha de recuerdos. Instalémonos en la realidad. ¡Vamos! ¡Abre la puerta y entra!

“Es el grito del escritor en la convicción de que los senderos de nuestra vida los hacemos con nuestros propios pasos o como diría Antonio Machado “hacemos camino al andar”, no los dictan ni el sexo, ni la cultura ni la identidad política”.

Agustín Gómez Arcos nació en Enix Almeria 1933 y murió en París 1998. Gran parte de su obra la escribió en francés. Sufre las consecuencias de la represión franquista. Es actor, director, traductor y dramaturgo. En 1964 marcha a París. Muere de Sida 1998


Club de lectura de El Rompido, 9 noviembre 2025

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CREMATORIO / Rafael Chirbes

Anagrama


La muerte de Matías es el detonante para que una serie de personajes cercanas hagan reflexiones. Matías Bartolomeu, el ideólogo que cambió la revolución violenta por la agricultura pone en marcha los mecanismos que componen crematorio.

Pero Rubén el hermano se erige de protagonista. Arquitecto, constructor, promotor, amante de la cultura del pelotazo. La peculiaridad es que casi todos los personajes pertenecen a la alta sociedad y lo que ello conlleva; lujo, drogas, prostitución, prevaricación, malversación, tráfico de influencias. Corrupción. Es una antología realista de la sociedad actual. Una novela premonitoria porque se publicó en el momento previo a la implosión de la crisis de la avaricia. Misent la ciudad donde se centra es el eje de la obscenidad urbanística. “Misent está lejos de todo lo que una persona tiene que hacer de verdad en la vida” pensaba Silvia la hija de Rubén restauradora. Una ciudad que dejó de ser un paraíso escondido en la costa mediterránea, en un crecimiento incontrolado, todo en obras. “Exige una lectura posmoderna de la Apocalipsis, empieza en el paraíso y va bajando hasta tocar fondo” pensaba Juan su marido y catedrático. Los ecologistas con Silvia y Matías a la cabeza denunciaron al Ayuntamiento los abusos urbanísticos. “Con el sistema urbanístico de los PAI se ha cambiado el sistema de propiedad de la comarca. En solo diez años la propiedad ha dejado de ser de los pequeños campesinos y ha pasado a manos de una mafia compuesta por media docena de constructores corruptos” “Vivimos en un lugar que no es nada: derribo de lo que fue y andamio de lo que será. Es Quevedo, Ayer se fue, mañana no ha llegado, ese es el tema del arte, no hay otro. Silvia y su marido Juan elucubraban viviendo en la sociedad de consumo tan bien como los peces en el agua.

“Crematorio” semeja a un pulpo; la cabeza es el cadáver y los personajes son como tentáculos que se despliegan de ella entrelazados entre sí en campos áridos de afecto. Cada capítulo está narrado desde el prisma de un personaje, todos son cercanos a Rubén: matones del este, prostitutas, parejas actuales, hija, examigos, antiguos trabajadores, yernos y escritor Federico Brouard. Todos irán narrando la historia desde su punto de vista, dejando entrever lo sucedido.

La novela tiene un pasado nostálgico de los dos hermanos. “Matías me lee en voz alta capítulos del Conde Montecristo: ”quiero ser la providencia porque lo más bello y grande que puede hacer un hombre es recompensar y castigar”. Una época estudiantil vinculada al mayo del 68. Una hija que declina seguir el camino iniciado por el padre pero que no duda en gozar de los beneficios de esos negocios de dudosa reputación: “me aburre decirle a mi hija que el mundo es el que es”… “Hija mía, siempre han crecido las ciudades a golpe de corrupción, fruto de la especulación…” Un padre celoso de que su hermano sea el idolatrado tío de su hija. La hija no soporta a la muy joven amante de su padre, y ésta se ríe de toda la familia. “Pero ¿verdad que resulta extraordinario que nos llegue, así, de improviso, un nuevo Bertomeu cuando se va Matías, que guarde el apellido, tu apellido, Silvia, un hermanito tuyo? Lo que te duele es que esto se va a llenar de herederos” Se decía para sus adentros.

Crematorio también es la vida que llevaron muchos al servicio de estos magnates del ladrillo. Las vidas rotas por terrenos que son clave para el pelotazo urbanístico. La madre de Collado le decía a su hijo: ”la oración te ayuda a evitar lo que toda madre quiere evitar a su hijo; la amargura de las cosas…” Es una oda al pensamiento filosófico actual: “la oscuridad es el estado natural en cuanto el hombre se descuida, vuelve lo oscuro, en la vida privada ocurre los mismo. En cuanto te descuidas lo oscuro, lo sucio, lo prehumano empieza a comerte”

“Opera, literatura, música clásica, todo tiene cabida en este libro”. Rubén imparte clases magistrales. “Si algo he aprendido es que el hombre no es exactamente dueño de sus actos, Silvia, hay en la humanidad como en la naturaleza ciclos, movimientos que todo el mundo ve que se producen y que nadie sabe como impedir”. “Rubén ha vivido principios duros y ahora recuerda la mesa de billar que se había puesto en la oficina para relajarse cuando las cosas no le iban bien, billar y música clásica. Las bolas corriendo de acá para allá, para al final caer en la trampa del agujero. El billar también es la vida”. Y al observar a su nieta se recuerda en sus veinte años y en la canción cantada por Milva que lleva en la guantera ;”je restais perdu n´en sachant où aller, les yeux cherchant le ciel, mais le coeur mis en terre…”( estaba perdido , no sabía a dónde ir, los ojos buscaban el cielo, pero en corazón en tierra)

Subyace siempre tanto al principio, con la lectura del “conde de Montecristo” como al final la providencia, el ideal tan personal e intransferible de la justicia.



Club de lectura de El Rompido. 20 de octubre de 2025

 

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HAMNET  / MAGGIE  O´FARRELL 

¡Me muero!…Vive tú… Reserva con dolor tu aliento para contar mi historia. Hamlet, Acto V, escena tres.

Hamnet relata la muerte de uno de los hijos de William Shakespeare y Anne Hathaway, en el libro llamada Agnes. Maggie O ´Farrell vivifica a W. Shakespeare colocando en primer plano su vida doméstica y utilizando como foco narrativo prioritario la figura de su esposa aquí llamada Agnes. Shakespeare pasa a un segundo plano. Preceptor de latín, el hijo, el hermano, el padre o el marido.

La obra está dividida en dos partes. La primera nos presenta el niño Hamnet cuando intenta buscar desesperado ayuda para su hermana gemela Judhit que se encuentra gravemente enferma de peste. Se pierde en la casa porque la madre está ausente. Es un chico despierto en la escuela. Entiende bien las lecciones. Tiene tendencia a escurrirse por los límites del mundo real y tangible para irse a otros sitios.

A través de una prosa fluida, poética, descriptiva, policromada, cargada de muy acertadas metáforas se van intercalando episodios del presente y pasado y nos vamos adentrando en la vida familiar y en el ambiente social y cotidiano del pueblo de Stratford y conociendo la fuerte, excéntrica y mágica personalidad de Agnes. En su infancia vivía en un bosque encantado donde encontró una estrecha conexión con la naturaleza y con su madre. Su muerte y la boda de su padre le cambió la vida. “Tú, ¿me oyes?, no quiero saber nada más de ti. A partir de este momento iré a la iglesia porque me obligan, pero no pronunciaré una sola palabra allí porque no existe nada después de la muerte”. Joan, madrastra maligna; olía a cordero, tenía la piel enrojecida y con pecas como si la hubiera salpicado un carro que pasara por el barro, azotaba con saña y codicia, hermanastros indiferentes y un verdadero padre su hermano Bartolomew.

Agnes era una mujer inteligente, libre, analfabeta, empática y silvestre. Se enamoró del preceptor de latín de sus hermanastros. En esa época las mujeres no iban al colegio. Se conocieron en un bosque frondoso. ”Lo poblaban seres semejantes a los humanos” Dominaba las plantas y sus poderes curativos, era maga y solidaria con sus semejantes. Ella se presenta con una cernícala subida a un palo. Él, más joven de trenza rubia se queda prendado; “Agnes no se puede comparar con nadie, carece de maldad” diría. Procedía de una familia de mala fama. Esto no era un impedimento. Un niño han hecho Agnes y él entre las manzanas de la despensa. Agnes entra en la iglesia sabiendo que lleva tres cosas: la alianza en el dedo, el racimo de serbal en una mano, y la mano de su marido en la otra.

Su suegro hizo un trato ventajoso por el que percibía una buena dote. La nueva situación era insostenible. El marido era débil y el padre tiránico. Hubieran preferido haberse ido lejos de sus familias, pero él sigue trabajando para el padre hasta que sufre una crisis “Estoy perdido, he perdido el rumbo” Agnes consigue que se vaya a trabajar a Londres y ella se queda con su hija. Tras un segundo embarazo nacen los gemelos.

Así Hamnet ante la frustrada búsqueda de su madre, sube a la habitación “le flaquean las piernas. Se sienta a un lado del jergón, enlaza el meñique con el de ella, se le escapa una lágrima…se le escapa otra…Hay una extraña luz plateada en los ojos de su hermana . Tiene las mejillas hundidas, blancas, labios cuarteados y sin sangre, los bultos de cuello rojos y brillantes. Se acurruca al lado de su gemela con cuidado. Le coge la mano, enlazan los dedos. No llores le dice ella”. Hamnet tiene la misma sensación que ha tenido toda su vida; que su hermana es la otra cara de sí mismo, que los dos encajan a la perfección como las dos mitades de una nuez, que sin ella está perdido. Me voy contigo, nos vamos juntos, no tú te quedas. De pronto se le ocurre una idea. Ahí acurrucado al lado de su hermana piensa que a lo mejor es posible engañar a la muerte, hacer el truco que han hecho Judith y él desde siempre: cambiarse el sitio y la ropa para confundir a la gente y hacerles creer que el uno es la otra... Hamnet coge aire y lo expulsa. Respira echando el aliento en la oreja de su hermana; le insufla su propia fuerza, su salud, su todo. Tú te quedas le susurra, y yo me voy. Le manda estas palabras: quiero que te quedes con mi vida. Es para ti, te la doy” Hamnet así lo decreta y así será. “por favor, por favor no nos dejes” suplica Agnes.

Y el cadáver de un niño…los pies descalzos…las plantas y las uñas conservan todavía la suciedad que acaba de recoger de la vida; polvo de la calle, tierra del huerto…

La plasticidad de la prosa de Maggi O´Farroll se transforma en tragedia y los personajes devienen héroes en su lucha contra la fatalidad. La segunda parte es el dolor de una familia ante la pérdida de un hijo, un hermano, un nieto. Pero quizá el dolor más intenso es el de la pérdida de un hijo, Agnes puede soportar todo menos el sufrimiento de su hija por la muerte de su hermano :”¿volverá Hamnet ?”pregunta Judith. Y Agnes habla de la fragilidad que nos rodea y de la que no somos conscientes “la crueldad y la devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta saltan como un ladrón o una bandido. Nunca se está a salvo” “hasta que llegue el último minuto de la última hora de la vida” como afirmaba Sófocles.

“Nuestro hijo estaba hecho de una parte suya y otra mía. El hijo nunca volverá. Agnes quisiera devanar el tiempo, recogerse en él como el hilo, dar marcha atrás a la rueca, deshacer la madeja de la muerte de Hamnet, su infancia, su nacimiento hasta el momento que su marido y ella se unieron en esa cama para dar vida a los gemelos.

La soledad ante esta muerte con su marido en un Londres ignoto con la duda de si tendrá amantes o de si él estará siquiera afectado por su muerte es una preocupación punzante y constante. Solo cuando su envidiosa madrastra le comunica que su marido va a dirigir una obra titulada “Hamnet” decide ir a Londres.

Y al ver “Hamlet” se da cuenta que transformó su dolor por Hamnet en la obra logrando un entendimiento mutuo en medio del duelo. Es un homenaje a su hijo, es su despedida a través del teatro .

Como el fantasma del padre de Hamlet (en la obra de teatro) Agnes y su marido se convierten en espectros atormentados por la pérdida. Agnes está destrozada, rota en mil pedazos: “no le sorprendería encontrar cualquier día un pie en un rincón, un brazo en el suelo y oye el ruido de los pasos de su marido incansables como si buscara el camino de vuelta de un sitio del que ha perdido el mapa. Y de su boca sale un ruido ahogado, sofocado de incredulidad”

Hamlet se escribió tras la muerte de su hijo Hamnet de once años. Maggie O´Farrell nació en Irlanda del norte en 1972


Club de lectura de El Rompido. 5 de octubre de 2025